Swan 38 (una pequeña historia de amor)
Esta pequeña historia empieza un día de fin de semana qualquiera, en que mi esposa y yo, nos disponíamos a realizar una más de nuestras frecuentes visitas a sus padres en Ripoll (Girona), de donde es originaria.
A fuerza de ser reiterativo, el viaje en tren desde Vilanova i la Geltrú donde residíamos, se hacía (al menos para mi) tremendamente tedioso, (estoy hablando de hace unos 30 años) tanto por la duración como por ser esa línea muy frecuentada por esquiadores y excursionistas que, en invierno los unos y en verano los otros, abarrotaban los vagones. Asi que si uno no quería terminar con los nervios destrozados, tenía que buscar alguna forma de sustraerse de tal barahúnda.
Dada mi afición a la lectura, procuraba dejarle esta ardua tarea a alguno de esos seres bondadosos a los que hemos dado en llamar libros, pero hete aqui que en esta ocasión se me olvidó llevarmelo y ante la prespectiva de tener que afrontar tamaña prueba sin nada a lo que agarrame, aproveche que había que hacer trasbordo el la estación de Plaça de Catalunya, para abalanzarme hacia el kiosco en busca de un compañero de viaje para mi espiritu.
Tras revolver febrilmente sus estanterías, me tropecé con un libro del que solo recuerdo dos cosas: Que el autor era Camilo José Cela y que tras leer los primeros párrafos me di cuenta horrorizado, que era aún más tedioso e infumable que el viaje que me esperaba. Había leído anteriormente libros del mismo autor, (La família de Pascual Duarte, Viaje al Pirineo de Lérida, ect.) que me gustaron, pero este era un autténtico bodrio. Por suerte aún me quedaba tiempo para devolverlo y con esa intención volvi sobre mis pasos, pero he aqui que la muchacha que me atendió, me comunicó la imposibilidad de reintegrarme el importe abonado, ofreciendome como única alternativa escojer otro del mismo valor económico.
Ya me veía yo ante la prespectiva de tener que escojer de prisa y corriendo arriesgandome a un segundo chasco, sin posibilidad de enmienda pues el tren estaba a punto de salir. Pero esta vez, la fortuna me sonrió y ante mi apareció un título sugerente… “El cazador de barcos” de Justin Scott.
En este libro (de apasionante lectura) se narra la implacable persecución que el Doctor Peter Hardin protagonista de la historia, emprende contra el superpetrolero Leviathan, responsable de la muerte de su esposa, al ser arrollado y hundido por este el queche en el que juntos hacían un crucero.
La embarcación escojida por el Dr. Hardin para darle caza después de perseguirlo por medio mundo, es un Nautor Swan 38. A lo largo del relato, Justin Scott narra de forma magistral las excelentes cualidades marineras de este bello velero, en el que el protagonista se enfrenta a situaciones extremadamente difíciles, que gracias a su pericia como navegante y a las excelentes cualidades del swan 38 va superando una tras otra. La descripción que hace tanto de su estampa como de su comportamiento, hizo brotar en mi una gran curiosidad por conocerlo más a fondo.  

Quiso la casualidad que un tiempo después, rebuscando en una librería con el fin de engrosar mi documentación sobre temas náuticos vino a mis manos un excelente libro titulado en ingles “PLEASURE BOATING” Traducido al castellano por Antonio M. Regueiro (Patron de yate y miembro del Royal Cruising Club) con el título de “NAVEGACIÓN DEPORTIVA” y editado en España por Centropress S.L., Madrid. que considero una de las joyas de mi bilioteca especializada. Una vez en casa, empiezo a hojearlo y ¿que es lo que me encuentro? ¡El Swan 38 visto en planta y perfil como ilustración de los detalles que configuran el armamento típico de un crucero! ¡No me lo podía creer…! Entonces claro está, me entraron unas tremendas ganas de poseerlo, pero como mis recursos económicos nunca me han dado ni para un simple chinchorro, a pesar de haber rescatado 2 cascos de las garras del desguace para tratar de hacerlas “mi barco” (pero esta es otra história que tal vez algún día me decida a contar) me decidi a hacer uno a escala para por lo menos poder contemplarlo, o tal vez… navegar en el aún que solo fuera a radio-control

Y aqui empezaron las dificultades… La primera era conseguir el plano de formas, o por  lo menos el perfil de cuadernas, imprescindible para emprender la construcción del casco.
La distribución de la cubierta no era problema. pues disponía como ya he dicho del plano en planta de la misma, pero es tremendamente difícil hacer el casco con un mínimo de fidelidad si no se dispone del perfil de cuadernas y mis únicas referencias para tal fin eran más bien escasas.
¿Como salir de semejante atolladero…? No paraba de darle vueltas al asunto hasta que se me ocurrió buscar alguna referencia en internet, pero albergaba serias dudas de conseguir algo que no fuera lo que ya tenía. Efectivamente, tras buscar por todos los rincones, conseguí mucha documentación gráfica de su aspecto, tanto exterior como interior, pero como sospechava… ¡Ni un indicio del plano de formas! !Entonces se me ocurrió la “brillante” idea de mandar un E-mail a la dirección de Nautor en… ¡Reikjavik! por aquello de ver si por casualidad sonaba la flauta. Asi que ni corto ni perezoso, (de perdidos al rio) me puse manos a la obra y redacte una carta, que después tradujo mi sobrina  al inglés, en la que les explicaba mi problema, dejándoles bien claro que si no daban respuesta a mi petición, lo entendería perfectamente pues mi intención al ponerme en contacto con ellos no era comprar uno de sus barcos ¡Que más quisiera yo!, si no simplemente hacer una mequeta de su precioso Swan 38, por lo cual les rogaba si lo creían oportuno me faciliaran el mencionado documento o alguno que pudiera aportarme más luz, para poder llevar adelante mi proyecto, con un mínimo de rigurosidad. Acostumbrado como está uno, a la forma de actuar por nuestros lares de la mayoría de los que venden algún producto (sea este yate, chinchorro, o un kilo de patatas), he de decir que desonfiaba de obtener respuesta a mi insólita petición.
Al cabo de poco más de una semana, estaba trabajando en mi taller construyendo el “Montserrat 1º”  para mi amigo Pere Rus cuando suena el teléfono. Descuelgo y al otro lado da la línea, una voz masculina con un marcado acento inglés Pregunta… -¿Señor  Joan Anton Rius? -Yo mismo, le contesto. Y entonces me dice…  -Soy Trebor (no recuerdo su apellido) representante de Nautor en Mallorca y le llamo por delegación de la casa central de Reikjavik… ¡Me quede estupefacto!  La sorpresa me hizo farfullar una casi ininteligible retahila de palabras con las que intentaba  reiterarle el objeto de mi solicitud (no fuera a haber algún malentendido), a lo que me respondió con exquisita educación que ya tenía conocimiento de ello, que había recibido instrucciones muy precisas al respecto desde la central y que a la mayor brevedad, me haría llegar toda la documentación que pudiera reunir. Le agradecí las molestias que le hubiera generado mi petición, añadiendo mis disculpas por lo poco inteligible de mis palabras debido a la sorpresa y como aclaración añadí que aqui en España no estamos acostumbrados-
Transcurrida una semana escasa, recibía en mi domicilio un paquete postal, con las vistas en planta y perfil de casco y plano vélico más la sección por crujía y un catálogo de todos sus barcos. Me comunicaba que no disponía de la posibilidad de suministrarme el plano de formas, pero me ofrecía la oportunidad de visitarle si iba a Palma de Mallorca, donde me pondría en contacto con el propirtário de un Swan 38 por si quería hacer fotos.
Por una serie de circunstancias adversas, no pude realizar este viaje, pero gracias al buen hacer de Nautor y a la gentileza de su representante en Mallorca, pude (junto con documentación fotográfica encontrada en internet)  confeccionar el plano de formas, que me permitió hacer los planos necesários para emprender la construcción de tan bello velero.
Actualmente, estoy terminando medio casco para un regalo de boda y ya estoy deseando empezar la construcción del modelo a escala 1:10 de lo que llamo “mi amor platónico”
¡Y esta es la pequeña história de mi idilio! Y por eso mi apodo en internet desde siempre ha sido Swan 38